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Piercings Orales

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Los piercings, son elementos decorativos, generalmente de origen metálico previo a una perforación que muchos jóvenes se colocan en diferentes partes del cuerpo.

Al ser colocados en la boca presentan diferentes riesgos, el principal y como en cualquier herida, es el riesgo de infección especialmente en lengua y labios. Al ser una zona húmeda y en conjunto con la alta presencia de bacterias propias de la digestión de alimentos, puede producir mayor riesgo de infección o mayor retraso en la cicatrización de la herida.

Además, hay que recordar que es un elemento extraño en el organismo, por lo que tiene más problemas asociados como dolor, alergias, rechazos, traumatismos en otros dientes, etc.

Los labios y lengua son zonas muy sensibles, que al momento de la instalación se debe ser muy cuidadoso, ya que una perforación errónea o negligente pueden causar daños en glándulas salivales como obstrucciones, en músculos o daño nervioso, que como consecuencia puede tener perdida de sensibilidad y del sentido del gusto. Además, puede producir recesiones de las encías en la zona lingual o fracturas dentales.

Es por esto que no se recomienda el uso de piercings orales, pero en caso de realizarlos, se sugiere que sea llevado a cabo por personas calificadas, con conocimiento de la morfología de la cavidad oral y que posea buenas medidas de esterilización. A su vez se aconseja tener buenas medidas de higiene, ya que estos elementos suelen acumular mayor cantidad de depósitos blandos, lo que puede causar mal aliento. Y también acudir de forma periódica al Odontólogo, para realizar un control del elemento extraño y controlar posibles consecuencias que pudiesen generar.